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martes, 8 de junio de 2010

Tu ordenador pregunta:

(Comentario de Lynxmaster)
Hace unas cuantas entradas comentábamos la cita de Picasso acerca de la inutilidad de los ordenadores porque "solo te dan respuestas". Ahora esa inteligente opinión carece de fundamento con la creación de Hunch una aplicación/comunidad web, para agregar y organizar conocimiento colectivo y así facilitarte la toma de decisiones. Hunch es un "ordenador" que te pregunta y se pregunta:


"What can I ask you next which will lead to the best possible result for this decision?"
Hunch.com

“¿Qué puedo preguntarte a continuación que nos lleve al mejor resultado posible para la toma de tu decisión?”

Hunch.com ha sido diseñada por Caterina Fake (co-fundadora de Flickr) y Hugo Liu

lunes, 12 de abril de 2010

IPv6, ¿el nuevo “efecto 2000”?

IPv6. Entrevista a Jordi Palet
CEO/CTO de Consulintel. Presidente del Grupo de Trabajo de Educación, Promoción y Relaciones Públicas del Foro IPv6. Miembro del IPv6 Task Force Steering Committee.

IPv6, ¿el nuevo “efecto 2000”?

Su ordenador, su teléfono móvil… cada dispositivo conectado a Internet tiene una dirección IP asignada. Pero la cantidad de esas direcciones es limitada y lleva años agotándose. El protocolo de Internet vigente, IPv4, “solo” dispone de 4.000 millones direcciones. Al crecer la cantidad de redes y de dispositivos conectados las direcciones de Internet exclusivas resultan insuficientes. Cisco prevé para 2014 que más de 400 millones de usuarios de Internet del mundo podrían acceder a la red solamente a través de una conexión móvil. Pero no son los móviles, ni los servidores de Internet, ni los PCs de las oficinas o los domésticos los únicos que precisan una dirección IP individual.


La domótica exige de los nuevos hogares digitales dispositivos domésticos con IP integrada: neveras, alarmas, cámaras de vigilancia, persianas, sistemas de climatización… Todos los sectores, de la salud a la logística, de la banca a los carros de la compra, de la automoción a la gestión urbana o de infraestructuras están proyectando demandas sin precedentes sobre unas redes móviles cuyos identificadores se agotan.
El NRO, organismo que agrupa a los cinco Registros de Internet Regionales (RIRs), ha dado la voz de alarma, ya sólo queda un 10% disponible, lo que vaticina un colapso de las redes y comunicaciones electrónicas si no se adopta pronto una solución: la versión 6 del protocolo de Internet (IPv6), que ofrece 2128 direcciones, es decir, podríamos hablar de un número casi ilimitado.
¿Y las empresas? ¿en qué se ven afectadas ya y cómo pueden prepararse para anticiparse a este escenario? ¿cómo afrontar las nuevas necesidades de inversión sin un retorno aparente de las mismas? ¿Estamos ante una amenaza seria o es otro “efecto 2000”?
Jordi Palet, CEO/CTO de Consulintel, es Presidente del Grupo de Trabajo de Educación, Promoción y Relaciones Públicas del Foro IPv6 y Miembro del IPv6 Task Force Steering Committee. En esta entrevista nos da algunas pistas sobre la situación y la evolución de la misma a corto plazo.


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Lynxmaster: ¿Hay ya una fecha prevista para el pretendido colapso de las comunicaciones?
Jordi Palet: Las proyecciones hechas en enero de 2009 a partir de las tendencias en distribución calculaban que las direcciones del esquema actual (IPv4) se agotarán en el año 2011 o al principio del 2012. No se trata de un apunte en la agenda tan preciso como el del efecto 2000, pero sí tan relevante. Hay que tener en cuenta que la demanda aumenta también por el crecimiento de las comunicaciones en Latinoamérica, el Medio Oriente y África quienes están vinculando ya su desarrollo a las TIC.

Lynxmaster: ¿Cómo sería entonces el cambio: desaparecerá IPv4 de golpe?
Jordi Palet: El cambio a IPv6 se lleva realizando de manera gradual desde hace años, pero la marcha de su implantación está resultando inversamente proporcional a su importancia. Es obligada la intervención de gobiernos, fabricantes y proveedores de Internet para ofrecer la base necesaria que facilite el acceso de empresas y particulares a IPv6.
De algún modo, podríamos decir que no es un cambio, sino una transición y coexistencia. Ambos protocolos pervivirán en las redes durante algunos años, hasta que de pronto, sin que nos demos cuenta, el tráfico que use IPv4 sea minúsculo y poco a poco empiece a desaparecer. Es como si, en una balanza, tuviéramos el peso hoy en un lado (hoy, IPv4) , y poco a poco lo fuéramos cambiando al otro (a medio-largo plazo, IPv6).

Lynxmaster: Entonces, ¿qué pueden hacer las empresas para anticiparse a esa situación?
Jordi Palet: Principalmente conocer para exigir. Son los gobiernos, los fabricantes y los grandes operadores de redes quienes tienen la responsabilidad de acelerar esa transición. Exigir por parte de la empresa la adecuación de sus redes y equipos a IPv6 es una manera de propiciar una transición definitiva.
Un detalle importante es que los productos de red, sistemas operativos, e incluso dispositivos como impresoras, cámaras, etc., ya soportan IPv6 desde hace varios años. No supone un sobrecoste, así que hay que asegurarse de que cuando se planifiquen compras, concursos, etc., nos aseguremos de exigir IPv6. Igualmente cuando contratemos servicios a proveedores de Internet, desde conectividad hasta posting o housing.

Lynxmaster: En las empresas casi no se ha oído hablar del IPv6 ¿va a suponer para sus departamentos y empleados un coste elevado el adaptar sus redes, equipos, aplicaciones o métodos de trabajo al nuevo protocolo?
Jordi Palet: La inversión no debiera ser mayor que la obligada por las actualizaciones regulares. Muchos equipos ya incorporan IPv6 desde hace algunos años. Como comentaba antes, es una cuestión de planificación. Si exigimos IPv6 en nuestras adquisiciones, desarrollos de software, etc., no nos costará más, y cuando necesitemos activarlo, ya estará ahí y no tendremos que volver a comprar nuevos productos.
Respecto a los profesionales, no afectará a usuarios finales, muchos de ellos derivan la configuración de sus ordenadores al responsable informático y la adaptación a IPv6 será transparente y de hecho, por el diseño del propio protocolo, en general será automática. Los responsables de redes e informáticos sí necesitan conocer IPv6 en la medida en la que conocen ahora los detalles de IPv4. Pueden encontrar amplia información al respecto en www.6sos.org cuyo Servicio de Información y Soporte lleva en activo desde 2003. Si se desea información más avanzada, www.6deploy.eu
la proporciona sólo en Inglés, aunque el helpdesk ofrece soporte y atención en castellano.

Lynxmaster: Mientras prosiga la transición, ¿hasta qué punto son compatibles ambos protocolos? ¿Puede darse en una misma red la coexistencia de IPv4 e IPv6?
Jordi Palet: Sí. De hecho, el protocolo ha sido diseñado para coexistir con IPv4, no para reemplazarlo. Eso no afecta al funcionamiento de una intranet o red corporativa. La mayoría de los sistemas operativos, desde el año 2001, soportan IPv6 (incluso en PDAs, teléfonos móviles, etc.) y por tanto, permiten la utilización simultánea de ambos protocolos. De esta forma, es posible la comunicación tanto con redes que sólo soporten IPv4 como con aquellas redes que sólo soporten IPv6 (aunque es algo que sólo debiera de ocurrir a muy largo plazo), así como la utilización de aplicaciones diseñadas para ambos protocolos.

Lynxmaster: ¿Es la garantía de contar con direcciones IP suficientes la única ventaja de incorporar IPv6?
Jordi Palet: Hay muchas; por ejemplo, el protocolo de seguridad que utilizamos en Internet, IPsec, es el mismo para IPv4 que para IPv6, con lo cual teóricamente ambos protocolos son igual de “seguros”. Sin embargo, ligado al incremento de direcciones, existe una ventaja muy importante: frente a los 5 minutos que requiere un ataque “por fuerza bruta” para encontrar un acceso en una red corporativa a través de las 255 direcciones IP que se asignan comúnmente con IPv4, en una red con IPv6 se requerirían unos 5’3 mil millones de años.
Pero, además, existen otras ventajas como el soporte de movilidad IP, que permite que las aplicaciones sigan funcionando sin interrupción aún cuando los dispositivos se estén moviendo en diferentes redes, mejor soporte de multicast, que permite ofrecer servicios avanzados de “multidifusión” (ejemplo, servicios avanzados de TV de alta definición en redes de banda ancha), y un sinfín que iremos descubriendo, pues el protocolo ha sido diseñado para crecer, prácticamente sin límites.

Lynxmaster: ¿IPv6 puede suponer una ventaja competitiva para las empresas?
Jordi Palet: Desde luego. IPv6 reabre Internet a la innovación. Si pensamos en lo que hemos innovado en Internet desde el nacimiento de la web (aplicación cliente-servidor), todo ha ido en torno a ello, y, debido a la escasez de direcciones, nos hemos visto muy limitados en el diseño de aplicaciones que aprovechen las comunicaciones cliente-cliente. Ejemplo: la posibilidad de tener en cada lámpara, electrodoméstico o dispositivo de una vivienda una dirección para poder acceder a ella directamente. La domótica es solo un ejemplo. No tuvo el éxito esperado con IPv4, y esto cambió radicalmente con IPv6, del mismo modo que ocurrirá con aplicaciones que hasta ahora no han triunfado, u otras que ni siquiera hemos pensado y que el número casi ilimitado de direcciones hace posible. Con IPv6 un usuario que habitualmente tiene una sola dirección IPv4 “verdadera”, tiene 65.535 redes de 264 direcciones cada una.


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Al carecer de una fecha límite la implantación de IPv6 se había relajado. Para el 1 de enero de 2012, dicen los expertos, se habrán agotado las direcciones IPv4 actuales, e IPv6 debería estar plenamente implantado. Si no es así, podría darse a gran escala un escenario parecido al vivido en el reciente Mobile World Congress (MWC) celebrado en Barcelona, cuyas comunicaciones se resintieron de un exceso de demanda. Es más, puede darse el caso de que los proveedores de Internet que no estén preparados con IPv6, no puedan conectar a nuevos usuarios o, lo que sería peor, que sus usuarios actuales no pudieran utilizar nuevos servicios de Internet disponibles solo con IPv6. De algún modo tendríamos una Internet dividida, con usuarios de “diferente categoría”. Por ello, lo fundamental es exigir a los ISPs que nos proporcionen IPv6; si el actual no lo ofrece otros sí lo harán, simple competencia en un mercado abierto.

Lynxmaster. Departamento de Comunicación.

miércoles, 7 de abril de 2010

Nicholas Negroponte anticipaba:

Una cita sobre las herramientas de gestión empresarial:
“The access, mobility and ability to effect change are what
(will) make the future so different from the past”
Nicholas Negroponte, en su libro "Being Digital" de 1995

"El acceso, la movilidad y la habilidad para propiciar el cambio
son los factores que harán que el futuro sea diferente del presente"

lunes, 5 de abril de 2010

Cloud Computing

Con la cabeza en “la nube”

Desde hace unos años venimos escuchando ese inspirador término del “Cloud Computing”. Un concepto de moda que puede devenir en demodé por llevar implícita en el nombre la principal causa por la que suscita reticencias: la evanescencia; ¿dónde están los datos de nuestras empresas? ¿dónde se dan los procesos? ¿Flota la información crucial de nuestros negocios en un hiperespacio más allá de los “seguros” cortafuegos de nuestros servidores corporativos?...

Estas reservas, sin duda justificadas aunque insuficientes para evitar que el “Cloud” sea una de las tendencias en alza para 2010, se desvanecerán cual jirones de nube si miramos el horizonte tecnológico con cierta perspectiva. Retrocedamos en el tiempo para encontrar el origen de un concepto que lleva funcionando más de una década: los beneficios de alojar información en servidores externos, invirtiendo menos en instalaciones, hardware y actualizaciones, beneficios que han ofrecido y ofrecen una vía de crecimiento y desarrollo a múltiples empresas que no disponen de los recursos de las grandes corporaciones.



Regreso al futuro
El boom imparable del outsourcing y su eficiencia para lograr una reducción de costes llevó a finales de los años noventa hasta el punto de intentar externalizarlo prácticamente todo. ¿Por qué no externalizar las bases de datos? Y la gestión documental, y la inteligencia de clientes, y las copias de seguridad, y el trabajo compartido…
Los ASP (Proveedores de Aplicaciones de Servicios) tuvieron su cima mediática en el año 2000 con propuestas novedosas como las de Salesforce.com. Pero fue una época de mercados volátiles y años oscuros para Internet: el boom’n’bluf de las punto-com mandó al garete a muchas compañías y sumió al ASP en un letargo del que despertó metamorfoseado y compatible con Internet en SaaS (Software as a Service) un término sobrio de apariencia más técnica que tuvo su cénit entre 2006 y 2007, para dejar su puesto al más aspiracional y ambiguo de “Cloud Computing” o, familiarmente, “La Nube”: un paraíso de tecnología e infraestructuras donde solo se paga por lo que se consume. Y no se paga mucho, pues dando el proveedor servicio con una misma aplicación a un elevado número de clientes, crea economías de escala obtenidas de un aprovechamiento más eficiente de los recursos, lo que revierte en un precio más bajo en el software ofrecido.

Ventajas y más ventajas
La integración web con las demás aplicaciones de la empresa. Su carácter de “conectar y listo”. La ausencia de inversiones en hardware y el subsiguiente mantenimiento. El acceso a los recursos desde cualquier parte. Su capacidad de personalización y su escalabilidad (poder añadir fácil y rápidamente nuevos componentes para dar cobertura a un crecimiento de las necesidades)… son ventajas que se suman a la posibilidad de acceder tanto a las actualizaciones y mejoras del servicio cuanto a los más avanzados procedimientos de seguridad, disponibilidad y funcionamiento que solo proveedores especializados en este tipo de servicios pueden garantizar.

No todos están en la Nube
Más que desventajas cabría hablar de inadaptación. El “Cloud Computing” no es para quienes no se fían de sacar los datos o la lógica de su negocio fuera de su empresa, quienes ven complicado o imposible integrar los recursos a contratar con los corporativos, ni para quienes precisan desarrollar una aplicación específica a su medida. Tampoco lo es para quienes temen depender de ajenos, sufrir por eventuales interrupciones del servicio o a los fallos de Internet, no queriendo invertir un poco de lo que se ahorran, al incorporar un servicio “Cloud”, en una conectividad supletoria para estados de excepción.

En definitiva, ningún inconveniente que no se pueda sortear analizando previamente nuestras necesidades y asegurándonos después de conocer el grado de experiencia y fiabilidad del proveedor, el precio, las condiciones del servicio, la posibilidad de personalizarlo, su integración con las aplicaciones de la empresa, las características del alojamiento, sus niveles de seguridad, la política de mantenimiento y el acceso continuo a actualizaciones y mejoras.